El 22 de octubre de 2017, alrededor de las 11:30 pm, llego
de Canadá al Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana, donde me está
esperando René González Barrientos, presidente del Instituto de Historia de
Cuba. Ha venido a recogerme a pesar de haberle pedido que no lo hiciera, dadas
sus importantes responsabilidades en la organización del II Simposio
Internacional La Revolución Cubana: génesis y desarrollo histórico. René
insiste en que, en mi calidad de invitado, es su responsabilidad hacerlo. Solos,
en un coche y sin conductor, halamos mi pesado equipaje cargado con libros para
hacer una presentación en la capital cubana. Nos dirigimos hacia el modesto
pero muy acogedor Hotelito del Partido Comunista de Cuba.