Por Jorge Legañoa Alonso - Tomado de Juventud Rebelde -
Una y otra vez durante las últimas semanas se ha escuchado
—con ligereza— hablar sobre la posibilidad de un congelamiento en las
relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington, con argumentos que rayan
lo inverosímil, y se esgrime como punta de lanza un supuesto ataque acústico
contra funcionarios estadounidenses en Cuba, con afectaciones a la salud de
algunos de ellos.

