El Instituto Nacional Demócrata (NDI, por sus siglas en inglés),
dependiente del financiamiento del Departamento de Estado de EEUU a través de
la NED y cuya sede principal radica en Washington DC, ha comenzado a usar el
territorio guatemalteco para ofrecer “capacitación” y entrenamiento en materia
subversiva a varios de los más connotados contrarrevolucionarios cubanos.
