Hoy es lunes. Pero no uno cualquiera. Es el primer lunes de septiembre, y empieza en Cuba un nuevo curso escolar.
Hoy todo el mundo intenta madrugar. Desde temprano las calles vuelven a llenarse de los colores de los uniformes escolares. Y los centros educaciones, desde los círculos infantiles hasta las universidades, recobran su agitado palpitar, tras el descanso veraniego.
Yo, en particular, adoro el fin de semana que antecede el comienzo del período escolar.
