jueves, 3 de noviembre de 2011

En cuatro años: la batalla de Toronto

Si en Guadalajara la batalla por copar el segundo lugar del medallero fue encarnizada; dentro de cuatro años, en Toronto, la disputa promete ser aún más enconada.

Los atletas cubanos volvieron a lograr la hazaña de mantener a la Isla en el segundo escaño, a pesar del avance arrollador de Brazil, y la excelente faena de los atletas mexicanos, que lograron situar a la nación anfitriona en la cuarta plaza, desplazando a Canadá.


El atletismo y el boxeo, com impresionantes cosechas de 18 y ocho tútulos, respectivamente, catapultaron a Cuba a la posición de privilegio que mantiene hace cuarenta años. También la lucha, el judo, y levantamiento de pesas contribuyeron decisivamente.

Sin embargo,dentro de cuatro años, en Toronto, la probabilidad de que el país sede o el Gigante Suramericano mejoren aún más sus faenas se multiplica.

Conocemos las limitaciones de recursos que lastran el desarrollo de algunas disciplinas; pero si se aspira a mantener el segundo puesto hay que cambiar estrategias. Deportes como la esgrima, que hasta 1999 aportaba varios títulos tanto en los torneos individuales como colectivos, han visto declinar los resultados. y eso se debe a que con excepción del "Villa de La Habana", los atletas no participan en el circuito de Copas y Supercopas, que son los que definen ubicaciones en el ranking y dan el fogueo para elevar "su techo competitivo".

Por otra parte, creo que el tema del segundo lugar a ultranza se ha convertido en un asunto un tanto chovinista. Casi podría parecer que el no obtenerlo va a restarle méritos a la obra revolucionaria en el sector deportivo, y al menos yo, no lo veo de esa manera.

Varios países del área, con mayor población y recursos económicos, le están poniendo atención a su desarrollo deportivo. Tienen una mayor cantera para escoger talentos, y el financiamiento para adquirir implementos, crear o remodelar instalaciones...

Por otra parte me parece que debemos sentir más nuestras las medallas que ganan deportistas de otras naciones entrenados por técnicos cubanos. Y por último, hay que dejar atrás prejuicios y abrirnos a la práctica del levantamiento de pesas y el boxeo en el sexo femenino.

Como dije al principio, la batalla en Toronto será encarnizada, y se gana desde ya.