viernes, 27 de julio de 2012

Para Héctor, el saludo respetuoso de toda Cuba

El pasado domingo falleció el narrador deportivo Héctor Rodríguez. Cuando escuché la noticia no pude evitar la sensación de una pérdida irreparable; esa que conocemos bien los que hemos sufrido la muerte de un familiar muy cercano o un amigo entrañable.

Y es que el hombre de voz profunda que invariablemente comenzaba cada trasmisión televisiva con un saludo para todos, llegó a ser para muchísimos cubanos, especialmente los amantes del deporte, como un miembro más de la familia, que por más de 30 años nos visitó durante varias tardes y noches en la semana, haciéndonos llegar cada jugada de la Serie Nacional o informándonos sobre el acontecer deportivo.

Aunque no conversé mucho con él, tuve el honor de conocerlo personalmente. Lo vi, junto a los colegas del Noticiero Deportivo, preparándose para su conducción, o redactando el comentario para la sección en el “Estelar”, o polemizando con el también inolvidable Eddy Martin.

Héctor es sin dudas de esos hombres que hacen de su pasión su vida. Amaba el deporte y a él se dedicó en cuerpo y alma, lo mismo que a la Revolución. Nunca podremos olvidar su narración de la carrera de Juantorena en Montreal’76, pues puso en ella su corazón.

Es por eso que no puede considerarse como una despedida, sino como un afectuoso y gran saludo, el homenaje que le rendimos los que pudieron acompañarlo personalmente, y los que lo hicimos desde nuestras casas.